
Mancha de Tinta
Bitacora del Santo
Monday, April 09, 2012
Borges Verbal

Sunday, June 26, 2011
Happy Birthday Mr. Orwell

»Las tres gallinas, que fueron las cabecillas del conato de rebelión a causa de los huevos, se adelantaron y declararon que Snowball se les había aparecido en sueños incitándolas a desobedecer las órdenes de Napoleón. También ellas fueron destrozadas. Luego un ganso se adelantó y confesó que había ocultado seis espigas de maíz durante la cosecha del año anterior y que se las había comido por la noche. Luego una oveja admitió que hizo aguas en el bebedero, instigada a hacerlo, según dijo, por Snowball, y otras dos ovejas confesaron que asesinaron a un viejo carnero, muy adicto a Napoleón, persiguiéndole alrededor de una fogata cuando tosía. Todos ellos fueron ejecutados allí mismo. Y así continuó la serie de confesiones y ejecuciones hasta que una pila de cadáveres yacía a los pies de Napoleón y el aire estaba impregnado con el olor de la sangre, olor que era desconocido desde la expulsión de Jones.
»Cuando terminó esto, los animales restantes, exceptuando los cerdos y los perros, se alejaron juntos. Estaban estremecidos y consternados. No sabían qué era más espantoso: si la traición de los animales que se conjuraron con Snowball o la cruel represión que acababan de presenciar. Antaño hubo muchas veces escenas de matanzas igualmente terribles, pero a todos les parecía mucho peor la de ahora, por haber sucedido entre ellos mismos. Desde que Jones había abandonado la granja, ningún animal mató a otro animal. Ni siquiera un ratón. Llegaron a la pequeña loma donde estaba el molino semiconstruido y, de común acuerdo, se recostaron todos, como si se agruparan para calentarse: Clover, Muriel, Benjamín, las vacas, las ovejas y toda una bandada de gansos y gallinas: todos, en verdad, exceptuando al gato, que había desaparecido repentinamente, poco antes de que Napoleón ordenara a los animales que se reunieran.
(...)
»Días después, cuando ya había desaparecido el terror producido por las ejecuciones, algunos animales recordaron --o creyeron recordar-- que el sexto mandamiento decretaba: "Ningún animal matará a otro animal". Y aunque nadie quiso mencionarlo al oído de los cerdos o de los perros, se tenia la sensación de que las matanzas que habían tenido lugar no concordaban con aquello. Clover pidió a Benjamín que le leyera el sexto mandamiento, y cuando Benjamín, como de costumbre, dijo que se negaba a entrometerse en esos asuntos, ella instó a Muriel a que lo hiciera. Muriel le leyó el mandamiento. Decía así:
"Ningún animal matará a otro animal sin motivo". Por una razón u otra, las dos últimas palabras se les habían ido de la memoria a los animales. Pero comprobaron que el mandamiento no fue violado; porque, evidentemente, hubo motivo sobrado para matar a los traidores que se coaligaron con Snowball.
Sunday, June 19, 2011
Mi padre, yo y la serie mundial

Nunca fuimos buenos amigos,
nunca fui el hijo que quisiste,
ni tu el padre que yo quería,
las cosas nunca son como uno quiere
Tu, pesca, yo basquetbol,
tu, softball, yo fútbol,
pero siempre teníamos un pretexto,
cada otoño, era cuando mas cercanos nos sentíamos,
siempre el pretexto era la serie mundial,
aunque nuestros Indios nunca llegaban.
Nunca me regalaste juguetes,
me enseñaste a hacerlos,
nunca me llevaste al cine a ver una pelicula infantil,
pero gracias a ti conocí a Oliver Stone cuando era un chamaco
nunca hablabamos, de tu vida,
a cambio de eso me contabas historias,
no me dejabas ver televisión,
pero conocí la quimica desde antes de poder pronuciar bien la palabra quimica.
Eramos tan diferentes
tu vicio el alcohol,
el mio el tabaco,
pero compartíamos uno,
las mujeres.
Sunday, June 12, 2011
¡Otra oportunidad! ¡otra oportunidad!

La primera vez que leí a García Márquez me llevé un fiasco, ya que leí Relato de un Naufrago, y decidí no volver a leerlo nunca, hasta hace un año que leí Cien años de soledad y quede maravillado.
" Después de afeitarse al tacto —pues carecía de espejo desde hacía mucho tiempo— el coronel se vistió en silencio. Los pantalones, casi tan ajustados a las piernas como los calzoncillos largos, cerrados en los tobillos con lazos corredizos, se sostenían en la cintura con dos lengüetas del mismo paño que pasaban a través de dos hebillas doradas cosidas a la altura de los riñones. No usaba correa. La camisa color de cartón antiguo, dura como un cartón, se cerraba con un botón de cobre que servía al mismo tiempo para sostener el cuello postizo. Pero el cuello postizo estaba roto, de manera que el coronel renunció a la corbata. Hacía cada cosa como si fuera un acto trascendental. Los huesos de sus manos estaban forrados por un pellejo lúcido y tenso, manchado de carate como la piel del cuello. Antes de ponerse los botines de charol raspó el barro incrustado en la costura. Su esposa lo vio en ese instante, vestido como el día de su matrimonio. Sólo entonces advirtió cuánto había envejecido su esposo. La mujer lo examinó. Pensó que no. El coronel no parecía un papagayo. Era un hombre árido, de huesos sólidos articulados a tuerca y tornillo. Por la vitalidad de sus ojos no parecía conservado en formol. "
Sunday, May 22, 2011
Crónica de Un Fin del Mundo

Sunday, May 15, 2011
5 comics que todos deberían de leer. Parte II

Friday, April 29, 2011
5 comics que todos deberían de leer. Parte I
Aunque sé que a la mayoría de mis amigos no les gusta leer cómics y hacen un esfuerzo por tolerarme cuando les hablo de ellos, creo que estos cómics que les voy a recomendar serían del gusto de cualquier persona, no son los clásicos argumentos de superhéroes en mallas, (bueno uno sí pero va más allá de eso), estos abordan un lado más humano en el mundo de la narrativa gráfica secuenciada, temas de interés general, como la guerra, los movimientos sociales, y la política, unos basados en hechos reales, otros más producto del talento imaginativo de escritores ya consolidados en el mundo de la historieta, lo dividí en dos partes para no cansarlos con mucha información.
Les dejo la lista y un poco información de dos de ellos
1.- Maus de Art Spiegelman
2.- Persepolis de Marjane Satrapi
3.- Watchmen de Alan Moore
4.- Sandman de Neil Gaiman
5.- Bone de Jeff Smith

Persépolis
Persépolis es la historia autobiográfica de la iraní Marjane Satrapi, la historia de cómo creció en un régimen fundamentalista islámico que la acabaría llevando a abandonar su país. El cómic empieza a partir del año 1979, cuando Marjane tiene diez años y desde su perspectiva infantil es testigo de un cambio social y político que pone fin a más de cincuenta años de reinado del sha de Persia en Irán y da paso a una república islámica.
Además de diferenciarse de los demás niños por haber sido educada al estilo occidental dentro de una familia de clase alta y por unos padres de ideología progresista y partidarios del islamismo moderado, "Marji" (como la conoceremos al principio de la historia) también tiene una considerable inquietud intelectual para una niña de su edad y notable imaginación que la lleva a mantener conversaciones con Dios -al que encuentra un curioso parecido con Karl Marx- o soñar con llegar a ser algún día la última profeta que siga los pasos de Jesús y Mahoma. La historia de unos antepasados ilustres (su bisabuelo fue el último rey de la dinastía persa de los Qadjar), una familia que se opone activamente al gobierno del Sha, las manifestaciones, la diferencia de clases sociales o la marginación de la niña son algunas de las piezas del rompecabezas que Marji se esfuerza por componer con la intención de comprender el mundo que la rodea. Al tiempo que va creciendo, Marjane se da cuenta de que el nuevo régimen islámico por el que lucharon sus padres ha caído en manos de los integristas y que no trae consigo nada bueno.

Maus
Maus es la historia de un superviviente de Auschwitz, Vladek Spiegelman narrada a su hijo Art, el autor del libro. Pero además, en Maus el autor también realiza un retrato de su padre en la actualidad (en el momento en que se entrevista con él para que le relate sus recuerdos de la guerra) así como de su difícil y tensa relación con él. En Maus, Spiegelman va más allá del Holocausto para instalarse en la psicología del superviviente en un intento de deshacer la maraña de su relación paterno-filial, de la sombra de una madre suicida y del fantasma de un hermano santificado al que nunca conoció. Hay que mencionar que en Maus los personajes se nos muestran con rasgos faciales de animales, característica que se usa con fines narrativos; así, por ejemplo, los judíos son presentados ratones, mientras que los nazis como gatos.
Una manera distinta de ver al holocausto, por momentos incluso hasta divertida, este comic apareció hace poco en formato de libro que fácilmente se consigue en la zona, si les interesa, esta de venta en Liverpool, Sanborns y la Librería Navedo en el centro de la ciudad.